Ambientes y densidades diferentes: el DK 72-27 VT3P mostró su gran versatilidad

Cerca de Tandil, quedó claro que se adapta y rinde en lotes de media y alta productividad. En una zona en la que cuesta pasar los 9.000 kg/ha. rindió casi 11.000. Lo cuenta en detalle el Ing. Agr. Santiago Guazzelli, administrador del campo.

 

Desde hace varios años, el planteo mixto agrícola ganadero en los campos pertenecientes a la firma Senga SA, en la zona de Estación Iraola, partido de Tandil, contiene a diferentes híbridos Dekalb en su canasta productiva. 

Durante esta última campaña, el DK 72-27 VT3P (un híbrido de reciente lanzamiento, de alta performance en todos los ambientes, pero con mayor estabilidad en aquellos más restrictivos) “la rompió”, según define de modo contundente José Santiago Guazzelli, ingeniero agrónomo, asesor técnico y administrador del establecimiento.

 
“El DK 72-27 se lanzó el año pasado y nosotros lo posicionamos en ambientes de mediano a alto potencial buscando hacer una inversión baja. Es un híbrido de buen precio y nos sorprendió por lo versátil. Lo pusimos en lotes que están en dos ambientes, de alta y de media productividad, y los resultados fueron muy buenos”, explicó Guazzelli.
 

Se trata de dos ambientes que contrastan entre sí, en una zona de Tandil que no es serrana, sino más bien “tendida”, donde el lote está segmentado en loma y bajo. Dada esta característica, se cambió la densidad: se plantaron 68.000 y 55.000 semillas por hectárea, respectivamente.

“Nos rindió en promedio 10.940 kg/ha; en uno de los  ambientes cosechamos 9.800 kg/ha promedio y en el otro 12.000. El ambiente más productivo está en la parte convexa del lote, donde el agua no se queda acumulada, y la parte cóncava, ya en el bajo, tiene más limitantes, ya que hay algunos problemas de infiltración y de Ph. Por eso cuando arrancamos con este híbrido lo posicionamos en este sitio, porque sabíamos que teníamos alguna limitación de suelo en una parte”, describió el administrador.

En comparación con el promedio histórico que se venía logrando con el maíz en ese campo (8.500 kg/ha), arrancar con los primeros lotes en 10.900 kg/ha “es buenísimo; creo que ahí le encontramos una buena pata para usar un híbrido que nos permite la variabilidad de poder sembrar en un ambiente no tan bueno y en un ambiente bueno”, comparó el técnico, que también preside la regional de AAPRESID en Tandil.

“Lo que notamos con este híbrido en particular es su versatilidad; se adaptó perfecto a la loma y se adaptó perfecto al bajo”, resumió.

 El establecimiento lleva adelante un planteo mixto sobre lotes agrícolas, con una rotación que comprende fina, verdeo, soja y maíz. Los verdeos se aprovechan con la ganadería y el 100% del maíz se consume en el campo, con los bovinos y la producción de cerdos.

 El lote que se ocupó con el DK 72-27 VT3P venía de cebada y soja de segunda; cosecharon 1.900 kg/ha de soja de segunda (buen resultado para la zona) y 5.200 kg/ha de cebada. El híbrido se hizo sobre el barbecho de soja de segunda.

 

 

Hubo tres tratamientos para control de malezas en el ciclo: uno barbecho largo, un preemergente y un postemergente.

El primero se hizo en julio con Roundup Full II (1,5 litros), 1,5 kilos de Atrazina y un litro de 2,4D, lo que permitió llegar a la siembra con el lote muy limpio. Se sembró el 9 de octubre, con las dos densidades, y se fertilizó a la siembra con 100 kilos de fosfato diamónico. 

Posteriormente, un tratamiento preemergente y luego uno postemergente el 10 de noviembre. La zona es muy tranquila en lo que respecta a plagas: solo se hizo una aplicación a la siembra de cebo tóxico para el control de babosas.

El planteo incluyó una fertilización líquida con UAN, se usaron 60 kg/ha en una sola pasada, ya que el lote había dado muy bien de N en el análisis de suelo. Tiene 5,1% de materia orgánica, 22,5 ppm de fósforo disponible y, al momento en que se hizo el análisis de N en presiembra, 153 kilos disponible por hectárea. 

 

“Lo que quiero destacar del híbrido es su versatilidad, ya que lo sembramos en ambientes mucho más limitantes y anduvo bárbaro”, remarcó Guazzelli. 

 

Desde hace muchos años, Senga SA participa del Programa Cultivar, el seguro de resiembra gratuita de semillas de maíz de Dekalb, y también adquirió la licencia de la plataforma digital Fieldview. “La usamos frecuentemente, sobre todo para levantar mapas de rendimiento y armar las prescripciones para los lotes”, mencionó Guazzelli. 

El establecimiento, además, está registrado en la Red Agroservices, de Bayer, que permite sumar puntos con las compras y canjearlos por diferentes productos y servicios.

En definitiva, en Senga SA utilizan la máxima tecnología, para obtener los mejores rendimientos, pero lo hacen con inteligencia, invirtiendo en lo que resulta útil para cada ambiente y circunstancia. ©

 

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