"La elección de la genética es clave y DEKALB aporta gran estabilidad"

Manuel Areco, gerente de producto Maíz de Bayer Cono Sur, analiza esta práctica que gana terreno en la Argentina y las propuestas de DEKALB para obtener allí altos rendimientos.

¿Cómo se están preparando desde DEKALB para la campaña de maíz tardío?

– Desde hace más de una década, el maíz tardío es una de las innovaciones del cultivo más relevantes, una práctica muy establecida entre los productores y con rendimientos muy estables en muchas zonas agrícolas del país. Y esta campaña no será la excepción. Seguramente se superará el 50% del área total sembrada. 

Si consideramos los precios del maíz que vienen en niveles sostenidos, el margen neto promedio que viene teniendo en los últimos meses, y a eso le sumamos la evolución y el desarrollo de la genética y la biotecnología en los últimos años, sin dudas este planteo productivo se posiciona como una opción de negocio muy atractiva para muchas zonas agrícolas y productores del país. 

Por eso estamos esperando esta campaña con mucha expectativa.

¿Cuáles son las principales diferencias entre maíz temprano y tardío?

– Cuando hablamos de maíz tardío, hay algunas cuestiones generales que venimos abordando a lo largo de los últimos años que son importantes de entender y remarcar. 

En términos generales, en tardío se exploran ambientes de menor potencial. Las siembras tardías tienen techos más bajos de rendimiento que las siembras tempranas y, en muchos otros casos, tienen pisos un poco más altos, sobre todo en algunas zonas, donde sabemos que podemos lograr cierta estabilidad en el cultivo de la mano de hacer coincidir el período crítico en una época de menor probabilidad de estrés hídrico o un menor déficit de presión de vapor en la atmósfera. 

Por otro lado, un cultivo en tardío se expone a un ambiente que se caracteriza por presentar relativamente inferiores condiciones de radiación y temperatura, sobre todo en el período de post floración y llenado de granos, que obviamente puede tener distintos grados de impacto desde el punto de vista de la ecofisiología del cultivo.

Para los productores que van a maíz tardío, que cada vez son más, ¿cuáles son las cuestiones agronómicas que deben tener presente?

– Siempre decimos que la elección de la genética juega un rol preponderante. En ese sentido, la estabilidad que presentan los genotipos es muy importante. Sobre todo, en estos años con pronóstico “Niña” o menor nivel de precipitaciones en promedio, la performance en ambientes quizás un poco más restrictivos, la capacidad de los híbridos de sostener el rendimiento, de hacer un uso más eficiente de los recursos y fijar grano con una menor oferta climática siempre es un punto para prestar mucha atención.

También asociado a la genética, se debe tener en cuenta el perfil sanitario, sobre todo con mucho foco en Mal de Río Cuarto y tizón, que sin dudas son las enfermedades con mayor impacto en los planteos de siembra tardía. Relacionado con el Mal de Río Cuarto, sobre todo en su zona endémica próxima a la localidad homónima, pero también abarcando todo el sur de Córdoba, San Luis, La Pampa y la zona maicera del oeste de Buenos Aires, sabemos que DEKALB tiene una historia de 40 años seleccionando genotipos con un altísimo nivel de tolerancia para esta enfermedad. Por otro lado, el tizón foliar es una enfermedad que magnifica su impacto en las siembras tardías, sobre todo cuando el cultivo transcurre en condiciones que son predisponentes para el desarrollo del patógeno, como son los períodos prolongados de mojado foliar y temperaturas moderadas. 

Esta enfermedad la venimos observando consistentemente en la zona norte de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Si bien sabemos que podemos recurrir al control químico con fungicidas, un punto fundamental dentro de las estrategias de manejo es conocer el comportamiento diferencial que presenta cada genotipo. En ese sentido, hay una amplia variabilidad en cuanto a la performance y tolerancia a tizón por parte de los diferentes híbridos que hoy están disponibles en el mercado. 

¿Cómo está el portfolio de DEKALB en ese sentido?

Tenemos un portfolio con muy buena performance y respuesta a tizón en toda la paleta de productos. Por otro lado, el quebrado de tallo en fechas tardías también magnifica su impacto y se vuelve una característica muy relevante, algo que venimos viendo consistentemente a lo largo de los últimos años, sobre todo quizás asociado a condiciones de estrés que pueda sufrir el cultivo durante el período de post floración y llenado de granos. 

Muchas compañías recomiendan bajar la densidad para mejorar esta característica, pero yo diría que la mejor práctica que el productor va a poder realizar sin resignar rendimiento ni productividad claramente es la correcta elección de la genética. 

Por último, para complementar la importancia de la genética, creo que el ciclo o la madurez relativa de los materiales es un punto para prestar mucha atención. Las ventajas del ciclo pueden ser notorias en tardío, exponiendo menos tiempo al cultivo a condiciones adversas, sobre todo durante el otoño y el invierno, diferentes tipos de estreses abióticos o bióticos que puede enfrentar el cultivo. En ese sentido, los ciclos largos potencian el quebrado y tienen mayores riesgos de heladas tardías, mientras que los intermedios o cortos lo reducen. 

Y si nos referimos a diferencias de humedad entre DEKALB y el resto de los genotipos del mercado, estamos hablando de un promedio de 1,5 a 2 puntos de diferencia, que a su vez tiene un impacto directo en el margen neto del productor, reduciendo el costo de secada. Como conclusión, estabilidad, Mal de Río Cuarto y tizón, quebrado y ciclo son cuestiones para prestar atención y seguir de cerca en los planteos de siembras tardías.

Una de las novedades más recientes en maíz es la posibilidad de contar con la tecnología VTPRO4. ¿Qué lugar puede ocupar esta tecnología en los planteos de maíz tardío?

– Es una pieza fundamental y complementa todo lo que mencioné respecto a la genética. La tecnología VTPRO4 juega un rol estratégico sobre todo en aquellas zonas con mayor presión de lepidópteros como son NEA y NOA, norte de Córdoba y también muchas regiones con siembras tardías en la zona templada.

VTPRO4 es una plataforma que combina cuatro eventos biotecnológicos, tiene tres proteínas diferentes para el control efectivo de lepidópteros y su principal característica es la excelente performance contra cogollero e isoca de la espiga, sobre todo en las zonas de mucha presión mencionadas. Se trata de una tecnología que lanzamos este año en cinco genotipos diferentes y para el año que viene tenemos la expectativa de sumar nuevos híbridos y un volumen mayor.

Para aquellos que van a sembrar por primera vez DEKALB, ¿qué híbridos se les puede recomendar en estas siembras tardías?

– Los híbridos DK72-20VTPRO4, DK72-10VTPRO4 (que este año lo lanzamos en un primer volumen) y DK73-20VTPRO4 son tres excelentes opciones para este tipo de planteos. Son híbridos muy conocidos, de genética probada a lo largo de los diferentes ambientes productivos y con  muy buenos niveles de rendimiento y seguridad. 

Sumaría algunos híbridos de la nueva generación de DEKALB, como DK73-03VT3P o DK72-72VT3P, que también son excelentes opciones con muy buena respuesta y performance en planteos de siembras tardías. Estos híbridos proyectamos lanzarlos el año que viene con una tecnología de avanzada, similar a VTPRO4 y van a dar mucho que hablar. Esta es una primicia.

En definitiva, creo que la marca DEKALB tiene una excelente propuesta tanto para temprano como para tardío, con cobertura en todas las regiones y situaciones del lote que los productores pueden enfrentar en la campaña. ©

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