Las claves para que la siembra de maíz resulte un éxito

Gran parte de la suerte del cultivo se define en la etapa de implantación. Por eso es importante seguir atentamente los consejos que se brindan en esta nota para lograr una correcta uniformidad espacial y también temporal.

Es absolutamente real que gran parte de la suerte de un cultivo de maíz se define en la siembra: los errores en esta etapa se pagan muy caro. Diversos estudios demuestran que demoras de 10 días en la emergencia de las plantas de maíz redujeron el rendimiento entre 6% y 9 %, y retrasos de 21 días disminuyeron la productividad entre el 10% y el 20 %.

Hay que tener en cuenta que la competencia entre plantas afecta el rendimiento por planta y por hectárea. En otras palabras, su resultado final se achica.

 Por eso, nada mejor que apuntar a un trabajo esmerado, apoyado en fundamentos técnicos de probada eficacia. Una buena siembra logra minimizar la diferencia entre las plantas objetivo y aquellas efectivamente logradas, con una distribución equidistante (uniformidad espacial) y una emergencia/implantación equilibrada (uniformidad temporal).

En gran medida, ganar este desafío depende de usted. Por eso, vayamos paso a paso.

Uniformidad espacial

Resulta primordial acertar en este punto. Las claves que definen una correcta distribución espacial de las semillas involucran:

1.      Una adecuada velocidad de siembra. Se recomienda no exceder los 5 a 7 km/h, lo cual puede variar en función de la tecnología disponible; por ejemplo, el uso de monitores de siembra y sensores, entre otros.

2.      La sembradora debe funcionar con todas sus geometrías de forma armónica. Se requiere un buen recorrido del cuerpo de siembra que permita absorber los desniveles del terreno, una adecuada compactación del fondo del surco, de manera de favorecer la capilaridad sobre la semilla para asegurar un nacimiento parejo, y un buen funcionamiento de los mecanismos de tapado del surco. 

3.      Vigile cómo están sus placas. La mayoría de las sembradoras argentinas está trabajando con placas horizontales. Problemas de placa generan fallos, pérdidas de semilla y exceso de consumo de la misma, lo que puede dar lugar a errores en el planteo. Se requiere una buena regulación en cada tolva y el ajuste de los enrasadores, como también tener placas y contraplacas en buen estado. En cuanto a las máquinas neumáticas, es fundamental la elección de la placa, el ajuste del nivel de vacío y la regulación del enrasador. Recurra al desvío estándar para saber cómo está trabajando la sembradora.

4.      Utilice los tubos de bajada adecuados. Los mejores son los curvos con bajada hacia atrás. Esto provoca que la velocidad tangencial se equipare a la velocidad de avance y la semilla caiga y no tenga tendencia a salir rodando por el surco y afectar la uniformidad de siembra. Cuanto más grande resulte el desvío estándar de la distancia entre semillas en el surco de siembra, más expuesto estará el cultivo a la desuniformidad, con la consecuente jerarquización de individuos y disminución del rendimiento a cosecha. Para obtener una buena calidad de siembra de maíz, el desvío estándar máximo recomendable es de 5 cm.

5.      Tenga presente a las plagas, fundamentalmente insectos de suelo que producen una disminución de la densidad y afectan la uniformidad espacial en la línea de siembra. El curado de la semilla permite eliminar las plagas y prevenir las enfermedades que provengan del suelo en el que se siembra.

Uniformidad temporal

También es fundamental alcanzar un resultado positivo en este sentido. Para eso, usted necesita tener en cuenta las siguientes cuestiones:

  1. Maneje con cuidado la cosecha previa. Una buena siembra comienza con la recolección del cultivo que ha estado ocupando el lote elegido, ya que la distribución del rastrojo genera diferencias en el momento de la emergencia de las plantas. Si los elementos de picado y esparcidores no fueron correctamente regulados, la mayor presencia de rastrojo en la cola de la cosechadora disminuye la temperatura del suelo e incrementa la duración de la etapa entre siembra y emergencia.

2. La sembradora cuenta. Una mala regulación de las estrellas que se adosan a las ruedas tapadoras de la sembradora pueden demorar el nacimiento de las plantas en condiciones de rastrojos desuniformes. Recuerde que los barrerastrojos ayudan a un mayor calentamiento del suelo y reducen los tiempos de emergencia. Por lo demás, todo debe funcionar armónicamente. Es vital la comunión de abresurcos, control de carga y profundidad, accesorios contactadores de semilla-suelo, tapadores y velocidad de avance de la máquina para aspirar a una correcta implantación.

3. Consiga para todas las semillas la misma profundidad de siembra. Si algunas quedan ubicadas mucho más abajo que otras, demorarán la emergencia. En maíz la profundidad de siembra no debería ser menor a 2.5 cm ni superar los 5 cm.  Regule la cuchilla de corte un poco por debajo de los discos plantadores. Asimismo, la correcta regulación de la presión de carga de estos discos y de las ruedas limitadoras de profundidad son esenciales para lograr una profundidad de siembra uniforme.

4. Ofrezca a la semilla un ambiente amigable. Luego del trabajo de los abresurcos, los suelos con exceso de humedad (o sectores de lotes que presentan microrelieves) generan una superficie de difícil penetración para las raíces y con ello una demora en el desarrollo de las plantas (tamaños desuniformes). Tenga asimismo en cuenta que, para germinar, la semilla debe absorber alrededor del 30% de su peso en agua, y esta no debe estar en exceso para que se dé el intercambio gaseoso necesario. ¿Temperatura del suelo? Considere que en el caso del maíz por debajo de los 10°C detiene su crecimiento, registros menores a 15ºC demoran la emergencia y mayores a las bases acortan la duración del ciclo. Por último, la semilla necesita una atmósfera con un 21% de oxígeno promedio, en tanto la luz a la que accede afecta la elongación de coleoptile y mesocótilo. Desde luego, la calidad de la semilla (poder germinativo y vigor) es fundamental.

5. Mucho cuidado con los químicos. El manejo agronómico al momento de la siembra relacionado con herbicidas y fertilizantes puede afectar la uniformidad de la siembra. Se considera ideal la aplicación del fertilizante fosforado por debajo y al costado de la línea de siembra. Tenga cuidado con la dosis y composición del fertilizante para evitar problemas de fitotoxicidad que, aunque provoquen daños apenas perceptibles, pueden ser suficientes para que la emergencia del cultivo sea desuniforme. ©

This browser is no longer supported. Please switch to a supported browser: Chrome, Edge, Firefox, Safari.