Hace más de una década Monsanto estudia el comportamiento de los híbridos a las densidades de siembra. Sin embargo, a partir de la campaña 2010-11 el equipo de Desarrollo Tecnológico de Monsanto ha intensificado la realización de experimentos específicos para elaborar recomendaciones de densidad de plantas en distintos ambientes productivos. Estos experimentos pretenden evaluar la respuesta del rendimiento a la densidad en híbridos comerciales y experimentales de maíz en distintos ambientes.

Figura 1: a: Representación esquemática de la relación entre el rendimiento en grano del cultivo y la densidad poblacional para ambientes de alto (línea continua verde) y bajo (línea continua roja) potencial de crecimiento. Las flechas indican la densidad de siembra óptima para cada ambiente de crecimiento. b: Relación entre (i) el número de granos por planta y la tasa de crecimiento por planta durante el período crítico (TCPPC) y (ii) el rendimiento en grano del cultivo para ambientes de alto (línea continua verde) y bajo (línea continua roja) potencial de crecimiento y la TCPPC

La relación existente entre Dopt y la oferta de recursos (Figura 1) pone de manifiesto la necesidad de contar con recomendaciones de densidades basadas en algún estimador de la oferta de recursos (e.g., índice ambiental). Para tal fin, el equipo de desarrollo tecnológico de Monsanto, lleva a cabo una serie de experimentos distribuidos en distintas campañas, fechas de siembra y localidades donde se combinan híbridos, densidades de siembra y dosis de nitrógeno, para obtener distintos ambientes. En su conjunto, la red de ensayos y el diseño de experimentos mencionados permiten evaluar la respuesta de cada genotipo en un gran número de ambientes productivos, dando como resultado final una recomendación muy robusta y especifica por híbrido y ambiente de rendimiento.

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Manejo de Roya

Es probable que determinados híbridos en ambientes favorables para el desarrollo de la enfermedad requieran aplicaciones de fungicidas para mejorar su desempeño. En particular, DK67-0VT3P y DK74-7VT3P son los más susceptibles del portfolio, y en algunas regiones pueden mejorar su competitividad con el uso de fungicidas. DK66-10VT3P y DK69-2VT3P son algo más resistentes y, por lo tanto, la probabilidad de que requieran fungicidas es baja. Un tercer grupo de híbridos es aún más resistente, como DK72-10VT3P, DK70-10VT3P, DK72-50VT3P y DK73-10VT3P, en los cuales es aún menos probable la necesidad de aplicar fungicidas. No obstante, en los niveles de daño de Roya comunes en el área templada, la tolerancia de los híbridos a esta enfermedad no es un factor condicionante para su posicionamiento. En todos los híbridos del portfolio, se recomienda monitorear el cultivo en etapas tempranas (V4), y agregar un fungicida junto a la aplicación de Roundup Ultramax® en V6 si en el monitoreo se llega al umbral de daño de 2% de tejido dañado. Generalmente las aplicaciones tardías son menos eficientes en aumentar el rendimiento por encima de lotes sin aplicar.

Manejo de Tizón

La elección adecuada de híbridos tolerantes es un factor clave para mantener la competitividad en las zonas donde se presenta esta enfermedad. Los híbridos DK67-0VT3P y, en menor medida, DK69-2VT3P y DK66-10VT3P, son susceptibles a Tizón y, por lo tanto, no se recomiendan en casos con alta probabilidad de esta enfermedad (Zonas 1 y 4 en la Figura 5). Híbridos con niveles de resistencia medio como DK70-10VT3P pueden recomendarse, pero requerirán de un monitoreo cercano para detectar presencia de manchas, y es probable que los niveles de daño en ciertas zonas (1 y 4 en la Figura 5) sean tan elevados como para requerir aplicaciones de fungicidas (utilizando como umbral 2% de tejido dañado). Los híbridos restantes (DK72-10VT3P, DK72-50VT3P, DK73-10VT3P, DK747VT3P) tienen un buen comportamiento frente a Tizón, y pueden usarse en toda el área templada sin restricciones de fechas de siembra, siendo muy baja la probabilidad de que requieran una aplicación de fungicidas en forma reactiva para el control de Tizón en los niveles usuales.

Manejo de Mal de Río IV

La elección de híbridos con buen comportamiento es un factor clave para mantener la competitividad en las zonas donde esta enfermedad está presente. Una de las fortalezas de la marca DEKALB es la alta tolerancia al Mal de Río IV. Este comportamiento resulta un diferencial único dado que en la actualidad, no hay híbridos de la competencia que posean niveles de tolerancia cercanos a los de DEKALB.

Los híbridos DK692VT3P y DK72-50VT3P, son menos resistentes que los demás híbridos del portfolio y, por lo tanto, no es recomendable su siembra en las Zonas 2 y 4. DK73-10VT3P es algo más tolerante y puede recomendarse en estas zonas siguiendo prácticas de manejo adecuadas. Los demás híbridos son altamente competitivos en este ambiente y, por lo tanto, pueden recomendarse en estas zonas en años con alta probabilidad de esta enfermedad. En todos los casos se recomienda seguir las prácticas agronómicas adecuadas mencionadas anteriormente en cuanto a fecha de siembra, y en lo posible monitoreo y control de chicharritas en cereales de invierno.

En resumen, es importante destacar que todas las comparaciones realizadas anteriormente son analizadas en función del portfolio actual de DEKALB, con el fin de recomendar los mejores productos para cada zona, por lo que es fundamental conocer el rol de cada uno de los híbridos. Un correcto posicionamiento de cada uno de ellos, acompañado por las prácticas agronómicas recomendadas, permitirá al productor obtener el mayor beneficio del Sistema DEKALB.